Alabemos al pederasta de Isla Mujeres – Por Pablo Pérez Guajardo

parroco-768x1024
Jesús Martínez Penilla, párroco de Isla Mujeres

A principios de julio 2014, los legionarios de Maciel se ríen del Papa Francisco entonando un canto de albanza al sacerdote pederasta Jesús Martínez Penilla.

«Obediencia Perfecta en Isla Mujeres» es el título con que la Revista Puntual (Quintana Roo, mayo 2014, número 135 páginas 25-28 http://www.revistapuntual.com.mx ) encabeza el artículo sobre el padre Jesús Martínez Penilla como caso típico del sistema de encubrimmiento practicado por los legionarios de Maciel en la Prelatura de Cancún por más de cuarenta años.

El lunes 7 de julio 2014, en la capilla de Casa Santa Marta (Vaticano) en su homilía, Francisco tronó contra los abusos sexuales por parte de miembros del clero que «traicionando su misión han abusado de personas inocentes»

Francisco considera la propagación de la pederastia en el clero como «una complicidad que no tiene explicación». Se refirio a la pederastia como «CRIMEN y grave pecado». La calificó como «culto sacrílego», como «profanar la imagen misma de Dios», de «execrables actos de abuso».

Reconoció que los abusos sexuales son «actos que han dejado cicatrices para toda la vida». El Papa Francisco aceptó que esas «heridas son fuente de profunda y a menudo implacable angustia emocional y espiritual. Incluso de desesperación», de que «muchos de los que han sufrido esta experiencia han buscado paliativos por el camino de la adicción. Otros han experimentdo trastornos en las relaciones con sus padres, cónyuges e hijos…algunos han sufrido incluso la terreible tragedia del suicidio».

El Papa no ahorra términos al afirmar: «los pecados de abuso sexual de menores por parte del clero tienen un efecto virulento en la fe y en la esperanza en Dios». Francisco pidió perdón «por los pecados de omisión por parte de líderes de la Iglesia que no han respondido adecuademente a la denuncias de abuso… y esto puso en peligro a otros menores que estaban en situación de riesgo».

Casi al final, Francisco sentencia: «Todos los obispos deben ejercer su servicio de pastores con sumo cuidado para salvaguardar la protección de menores y rendirán cuenta de esta responsabilidad».

Esas son las palabras del Obispo de Roma. Pasemos a los hechos con el Obispo de Cancún.

El miércoles 9 de julio 2014, el Diario de Quintana Roo, en el servicio Lanry Parra, señala que la remoción del sacerdote legionario Jesús Martínez Penilla genera manifestaciones de inconformidad en Isla Mujeres. Para muchos el presunto responsable de la salida del padre Martínez Penilla es el joven párroco Raúl Sánchez Alonso.

Por ninguna parte aparece el punto clave: el sacerdote Jesús Martínez Penilla es pederasta. El pederasta de Isla Mujeres es celebrado como un humilde y obediente servidor que es despojado de la cercanía de sus amados feligreses. Los legionarios y por tanto el Obispo legionario de Cancún, lo felicitan con el siguiente texto:

“A la feligresía de Isla Mujeres:

Queridos hermanos, les comunico que de común acuerdo con el padre Jesús Martínez Penilla, hemos visto que se integre a la comunidad de Cancún.

El padre Jesús, es miembro de la congregación religiosa de Los Legionarios de Cristo, y como miembro de la misma, una vez que por razones de edad conviene que se retire, debe integrarse a una comunidad religiosa.

Esta determinación busca el bien del padre Jesús, y él con la humildad y obediencia que le caracteriza y de la que ustedes pueden dar testimonio acepta con religiosa obediencia esa determinación de sus superiores.

Pido su comprensión y que sigamos apoyando con nuestro cariño y oraciones a nuestro querido padre Jesús, que ha servido como fiel pastor a esta hermosa comunidad de Isla Mujeres (sic)”.

En honor a la verdad, hay que difundir que el sacerdote Jesús Martínez Penilla llegó a Quintana Roo, procedente de España porque ahí abusó sexualmente de varios seminarista. En efecto, Jesús Martínez Penilla primero sufrió el abuso sexual por Marcial Maciel, después fue su amante y quien le inyectaba la morfina. En pago por su filiarl devoción fue elevado a rector del seminario menor en Ontaneda (España). Ahora parece cerrarse el ciclo encubridor con un documento que sella la consabida práctica de mover al criminal, y por añadidura rodeándolo con un aura de santidad.

La gente de Isla Mujeres tiene el derecho a saber la verdad sobre el sacerdote Jesús Martínez Penilla. Es necesario dejar en claro que los obispos legionarios, tanto el emérito Jorge Bernal Vargas, como el actual obispo de Cancún, Pedro Pablo (Rosalío) Elizondo Cárdenas, durante decenios, han encubierto a este pederasta pederasta al seguir las instrucciones del pederasta fundador Marcial Maciel.

Al mover al padre Jesús Martínez Penilla vuelve el infantil juego de máscaras y anonimatos: nadie da la cara, un abstacto «superiores legionarios» comunica una decisión. De nuevo el santísimo triángulo: Prelatura- Obispo-Legionarios. De modo oficial el Obispo no tiene nada que ver en esta movida, es cosa de los fantasmagóricos superiores legionarios

De manera real, el Obispo de Cancún es el único responsable de la marcha de los asuntos clericales de la Iglesia católica en Quintana Roo. Pedro Pablo Elizondo no quiere tener problemas con la comunidad de Isla Mujeres y se lava las manos, cuando el problemas es mucho más grande.

El asunto NO es si el Jesús Martínez Penilla se va o se queda en Isla Mujeres, el punto es que es un pederasta encubierto por el Obispo de Cancún durante decenios y ahora que se empieza a levantar el velo de los comportamiento criminales, lo cambian de un lugar de mayor riesgo a un punto de fuga con aeropuerto internacional. Ojalá estos hechos lleguen a Ontaneda (España) y los entonces niños mexicanos y españoles violados por Jesús Martínez Penilla se atrevan a dar su testimonio.

Y si existen víctimas sexuales en Isla Mujeres que se animen a decir la verda. No es un estigma haber sido violado. Sufrir la injusticia y no ver respetados los propios derechos humanos no rebaja a las víctimas. Guardar silencio sí es humillante, es convertirse en cómplice del verdugo, es dejar abierta la puerta a nuevos crimenes. El silencio es la fuerza del tirano.

Más de cuarenta años con obispos designados por el pederasta Marcial Maciel. Tanto tiempo con una Iglesia «sui iuris». Más de cuatro décadas bajo la estructura mental de esta moderna familia Borgia son presagio de que los escándalos en la Prelatura de Cancún apenas empiezan a saltar a los medios de comunicación.

Rompamos el temor reverencial, y pasemos a la acción. Sólo la verdad nos libera. No temamos dañar a la Iglesia con la verdad. El escándalo de la verdad es el fuego purificador más eficaz. Nuestra confianza no está puesta en la institución eclesial, Cristo es nuestra esperanza.

La revista Puntual (mayo 2014) publicó una primera parte de mi artículo «Obediencia Perfecta en Isla Mujeres». Dejo a disposición de todo lector el documento íntegro con los datos probatorios del crimen de pederastia del sacerdote legionario Jesús Martínez Penilla.

Confío que estas denuncias abran los ojos a los diputados locales de Quintana Roo para que tomen medidas en orden a garantizar la integridad física y moral de los menores de edad en el seminario menor en Chetumal y de aquellos quintanarooenses menores de edad que hayan ido a otros seminarios de los legionarios de Cristo. Por ejemplo, es prudente verificar que los alumnos que pernoctan en centros estudiantiles (seminarios) pasen varios fines de semana con sus familias, vivan la Navidad en sus hogares y disfruten de más de un mes de vaciones con sus padres.

Dada la gravedad del caso, conforme a los acuerdos internacionales en favor de los derechos de los niños, un acto mínimo de precaución es proceder de forma legal para que el sacerdote legionario Jesús Martínez Penilla no pueda salir del Estado de Quintana Roo. Por el largo período que Jesús Martínez Penilla ha vivido en Quintana Roo, es preciso recordar que el Obispo de Cancún es el responsable de que Jesús Martínez Penilla permanezca aquí, no sea que de Isla Mujeres pase a Cancún y de ahí a un lugar desconocido para la justicia.

Pablo Pérez Gujardo
sacerdote católico
celular 984 100 06 37
correo padrepabloperez@gmail.com

1 Comentario en Alabemos al pederasta de Isla Mujeres – Por Pablo Pérez Guajardo

  1. Olivia Muñoz, soy de Ags. // agosto 14, 2016 en 1:51 pm // Responder

    Por favor el padre Raúl Sánchez Alonso, jamás haría mal a ningún ser humano, es de los pocos sacerdotes consagrados a la obra de Jesús sin buscar protagonistoa propios.

    Me gusta

1 Trackback / Pingback

  1. Rampant Legion of Christ Pedophile, Jesús (Martínez) Penilla, went Undeterred for Decades – ReGAIN, Religious Groups Awareness International Network

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: